| | | 02/09/2007
No se puede describir una alegría así
¡Y lo logramos! Cumplimos el objetivo. La Selección Argentina
ya tiene su lugar asegurado en Beijing 2008. Hace un tiempo dije que Manu y el
resto de los muchachos se tenían que quedar tranquilos, porque nosotros
íbamos a defender el prestigio de la Selección en Las Vegas, para
que ellos pudieran viajar descansados a los Juegos Olímpicos del año
que viene.
La alegría que sentimos es indescriptible. Jugamos un
torneo tremendo y más allá de algunas individualidades descollantes,
el equipo demostró que Argentina tiene un estilo de juego por encima de
los diferentes nombres. En definitiva, demostramos que somos un equipo.
Ganarle
a Brasil de esta manera es fantástico. Y si eso significó un lugar
olímpico, mejor aún. Logicamente lo queremos compartir con todos
los jugadores de Argentina y con el público que nos apoyó y siguió
el torneo muy de cerca. Ya habrá tiempo para el análisis basquetbolístico,
porque ahora es el momento de las emociones. Es el tiempo de disfrutar y de gozar. Acumulamos
mucho trabajo y sacrificio en silencio. Vinimos con bajo perfil y escuchamos constantemente
que Brasil era el gran candidato a la segunda plaza. Pero ahora todo cambia.El
pasaporte a China ya está en nuestro poder y solamente resta caminar tranquilos
el camino a la defensa de nuestra querida medalla dorada obtenida en Grecia en
2004. Para
conseguir esto, todos trabajamos de forma impecable y nos sentimos muy orgullosos
de ello. Pero
para que entiendan el espíritu de este grupo, el torneo para nosotros no
terminó con el pasaporte olímpico. Ya obtuvimos el objetivo de la
clasificación a Beijing 2008, pero nos falta nada menos que la final del
torneo. Podremos
ganar o perder, pero de ninguna manera entregaremos el juego como simples partenaires
del Dream Team. Nos merecemos respeto y jugaremos seriamente como lo hicimos durante
todo el torneo. ¡¡¡Estamos
súper felices!!! ¿Qué más decir? China nos espera. |