22/06/2008
Lecciones de la consagración de Boston
¿Qué agregar a un triunfo tan contundente en una
serie final de la NBA definida con semejante autoridad? Triunfos
muy claros de local, victoria en el propio estadiode los Lakers
(4° juego) y un cierre a toda orquesta con una paliza por
131 a 92. ¡Impecable!
Esperaba
más de Los Angeles Lakers. Mi pronóstico fue
a favor de ellos,pero estuvieron lejos de la hazaña.
Perder el cuarto juego en calidad de local les propinó
un verdadero mazazo del cual se pudieron reponer en el quinto
partido, pero toda la pólvora se terminó en
aquel juego. De regreso a Boston, los Lakers estuvieron desaparecidos
y el local ganó en forma contundente el sexto
partido, para cerrar una serie inolvidable y acumular su título
número 17: había sido campeón por última
vez en 1986.
Boston
fue un equipo largo con un tridente fenomenal que integraron
Pierce, Allen y Garnett. Pero la fórmula fue más
amplia. El resto del plantel respondió de maravillas.Salvo
algunos bajones, Boston tuvo carácter, juego individual
y mucha acción colectiva. Y barrió de la final
a los Lakers.
Boston
llegó a la final con el N °1 de la Conferencia
Este,tenía la localía asegurada y un objetivo
fundamental:neutralizara Kobe Bryant. Y lo logró.Kobe
tuvo pasajes determinantes, pero fue casi lo único
que ofreció Los Angeles,salvo algunos chispazos del
resto del plantel.Demasiado poco para ofrecer resistencia
a un equipo sólido en todas sus líneas,que jugó
muy bien en defensa,que pudo correr la cancha en transición
y que cuando estuvo obligado a jugar ataques fijos demostró
su poderío de perímetro como así también
su presencia cerca de los tableros. Es decir,un campeón
completo e indiscutible.
Quiero
cerrar la columna con un tema de nuestra Liga Nacional. Estoy
realmente sorprendido por la decisión de los dirigentes
de incluir para la próxima temporada un tercer extranjero
optativo. Es una lástima que los clubes no capitalicen
experiencias pasadas (ya fue implementado el tercer extranjero
hace 10 años sin resultados positivos ) y preocupa
a futuro que los propios dirigentes no entiendan que el éxito
de nuestro básquetbol en los últimos tiempos
es producto, entre otros aspectos, de una Liga que mantuvo
un esquema de competencia y conformación de planteles
que le permitió posicionarse en un lugar de vanguardia
en el continente y generar excelentes jugadores muy requeridos
en Europa y en la propia NBA. El desarrollo y los puestos
de trabajo para los jugadores argentinos están en riesgo.
El
4 de julio empezamos la preparación para Beijing. Iremos
a defender la medalla de oro olímpica.¿Eso no
significa nada? ¿No demuestra nada? La Asociación
de Jugadores, mis colegas de la Liga Nacional y mis compañeros
de Selección se han manifestado en contra de esta modificación
reglamentaria. Y yo comparto y coincido en el reclamo: la
Liga Nacional no debería tener tres extranjeros por
equipo.
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